SEIS DE SEPTIEMBRE

Un seis de septiembre soleado
nuestros ojos se cruzaron.
Descubrimos al mismo tiempo
que aquello era el comienzo
de un amor a contratiempo.

Terminando de comer
nos fuimos a la romería,
vimos las carreras de caballos
y se nos hizo corto el día.
Ya la noche prometía
seguir sintiendo sensaciones.

Llegamos a Gijón
y juntos,mirando el mar,
unimos nuestras manos
al compás del sonido
de nuestros corazones.

Me elevaste en tus brazos
paseando por la orilla;
en ese instante nuestros ojos
brillaron de alegría.

Sentados sobre la arena
miramos la luna llena.
Nadie sospecharía
lo que allí comenzaría.

Ya han pasado varios años,
Dieciocho en realidad,
y aunque el camino y la vida
no es todo color de rosa,
aún nos seguimos amando
por sobre todas la cosas.
© Belén Sánchez Sánchez
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