Amor, estoy desnuda
más brava que el agua del mar
para esta noche de amor.
Mi boca se acerca a cada esquina de tu cuerpo.
Deseo la mordedura de tus dientes
y busco temblorosa tus dedos.
Un incontenible deseo se posa en mis senos.
Te recorro con la sequedad de mi boca
y mi mirada perdida en tus rincones.
Navego en tus profundas aguas
y me abro a tu plácida noche.
Recórreme solitaria, desnuda ante tu noche.
Mi cueva, suave y silenciosa
lugar perfecto para tu solitario cuerpo.
Mi lengua es ave que anida en tu boca.
Por mi cuerpo se desliza el sudor
y en ese instante arde mi pasión.
© Belén Sánchez Sánchez