Desearía ser como el aire que respiras
que registra tu cuerpo en tus entrañas.
Desearía ser las cosas que tú miras
y ser el cristal que tu aliento empaña.
Desearía ser el plato de tu mesa
la cuchara que te lleves a tu boca
el vaso con que bebes que tus labios besan.
Desearía ser esas cosas y aún son pocas.
Desearía estar en tu risa cuando ríes
y estar en tus rezos cuando imploras.
Ser el hielo que en tu boca se deslíe
y la lagrima que viertas cuando lloras.
Ser la ola del mar que te acaricie
y ser la brisa que tu cuerpo arrulla
y en medio de toda mi avaricia
desearía ser cualquier cosa tuya.
Entregarme siempre sin que existan frenos
que frenen las ansias de entregarme más y más…
Dormitar a la sombra de tus manos
y de ese hermoso sueño no despertar jamás.
Desearía ser para ti lo que tú quieras
besar tus manos y besar sus pies…
Ser solo para ti… y ser a tu manera
sin pasado… presente… ni después.
© Belén Sánchez Sánchez