Haz que el primer pensamiento del día
sea tu nombre
y un suspiro de mi alma
al terminar el día.
Haz que piense las veinticuatro horas del día
porque de ti
nunca será suficiente para mí.
Porque quiero que me invadan los días
sin que pienses
que me cansaré de ti.
© Belén Sánchez Sánchez