Quiero ver tu cuerpo
y saborearlo.
Naufragar entre tus poros
y besarlo.
Sentir la ternura de tu alma
en cada una de tus palabras.
Tu distancia es mi infinito
y tu lejanía el sueño divino
que da tu mirar.
Es ahí, justo en tus ojos
donde mi vida va a parar
en el abrir y cerrar de tu imagen.
Fiel tú reflejas
el dulce admirar
la nítida sobriedad
en la que deseo caminar.
© Belén Sánchez Sánchez