Quisiera hoy más que nada
sentir el abrazo deseado
el beso anhelado
sentirte más cerca que nunca
y soñar, vibrar a tu lado.
Pasear por el silencio de tu cuerpo
enredada en la fuerza de tu sentir
en la quietud de mi alma
dulce como la miel que de mi emana.
Quisiera que tus manos iluminen
esta noche triste, fría
que solo en tus brazos
se calma el dolor y mi agonía.
Abro las nubes
estiro con fuerza mis manos
cojo una estrella
veo tus ojos reflejados en ella.
Te escribo cosas que imagino
cosas locas, sin sentido.
Pero solo tengo la certeza
de que en esta noche
para mí la luna arde
y me muero de pena.
© Belén Sánchez Sánchez