En duermevela, como cada noche
el calor, el abandono, tu ausencia.
Sueño contigo, sueño que me estás soñando
sueño que sueñas que me tienes, que me sigue teniendo.
Te sueño soñándome entregada a ti
tuya en cuerpo y alma
ansiando cada gesto, cada orden, cada deseo tuyo.
Te sueño soñándome, sintiéndome temblar entre tus manos.
Manos para el placer y el dolor.
Para el premio y para el castigo.
Te sueño llamándome…Belén.
Entro en tu sueño y te grito desde adentro, amor, si, mi amor.
Me despierta mi propia voz, susurrando en una habitación vacía
en una cama vacía.
Tengo miedo a despertarte y vuelvo a tu sueño
y tan solo me quedo a tu lado de rodillas, velándole
y susurrando… mi Amor
© Belén Sánchez Sánchez