Voy a perderme en ti
navegando con un dulce pensamiento
posándome en tu corazón como un suave viento.
Acercaré mi rostro a tu pecho
despacio, lento
deseando que no pase ese momento
y abandonarme dentro.
Siento tus manos como fuego.
Mi corazón late de pasión y deseo
viajo hasta el agotamiento.
Juntos en esa locura
mi piel grita tu nombre
y es en ese instante cuando escucho
el susurro de un ¡te quiero! que no escondes.
© Belén Sánchez Sánchez